Las partes del oído interno

El sonido, tras pasar por el oído externo y por el oído medio, llega a la última zona en la que se procesa su información. Se trata de la zona del oído interno.

En esta cavidad, es donde se transforman las vibraciones en impulsos nerviosos, lo cual supone el inicio del procesamiento cerebral.


oido interno

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Oído Interno

El sonido se procesa tras recorrer todas las partes del oído. Primero penetra en el oído externo y se canaliza hasta llegar al tímpano, donde se transforman los sonidos en vibraciones. Posteriormente, tras recorrer la cadena de huesecillos del oído medio, procesa dichas vibraciones y el oído interno se encarga de transformarlas en impulsos nerviosos. En el oído interno es donde se produce la fase final antes de enviar esa información al cerebro para que podamos oír.

En el oído medio se produce la transformación de las vibraciones en impulsos nerviosos. Esto se hace principalmente gracias a la cadena de huesecillos que conforman el oído medio: el martillo, el yunque y el estribo. Y, posteriormente, dicho sonido debe llegar al oído interno para continuar con el proceso de recepción. Estas son las estructuras que conforman el oído medio:

Sin duda, la estructura más importante del oído interno es la cóclea, puesto que en ella se encuentra el órgano responsable de la audición. Sin embargo, no es el único elemento que conforma el oído interno y, sin los demás, no serviría de nada. Los otros 5 elementos que lo constituyen son: los canales o los conductos semicirculares, la escala vestibular o superior, la escala timpánica o inferior, la escala coclear o media y el nervio auditivo o vestibuloclear.


Partes del oído

Los canales o los conductos semicirculares

Los canales o los conductos semicirculares son los responsables del sentido del equilibrio. Están asociados con la cadena de huesecillos (el martillo, el yunque y el estribo) porque de ese modo pueden lograr dicho equilibrio. El equilibrio juega un papel muy importante en el oído porque permite que la persona sea capaz de orientarse en el espacio y que mantenga una posición estable, tanto a nivel estático como dinámico. Asimismo, esta estructura se compone de dos compartimentos que reciben el nombre de utrículo y sáculo.


La escala vestibular o superior

La escala vestibular o superior es la encargada de conectar el estribo con el resto del oído interno. La escala vestibular está llena de perilinfa; la perilinfa es un líquido similar al suero que ocupa el espacio que hay entre el laberinto óseo y el laberinto membranoso del oído interno y que, además, se encarga de recibir las vibraciones de la cadena de huesecillos.


La escala timpánica o inferior

La función que cumple la escala timpánica o inferior del oído interno consiste en recibir las ondas sonoras que haya generado previamente la escala vestibular. La perilinfa se encarga de trasmitir dicha información, ya que ambas escalas están conectadas entre sí; tan solo las separa una estructura que recibe el nombre de membrana basilar.


oido interno

La cóclea o el caracol

La cóclea, a la que antiguamente se la conocía como caracol por su forma, es la responsable de transformar los sonidos en mensajes nerviosos, pero también de enviarlos al cerebro. Esta estructura se separa de las dos escalas anteriores (la vestibular y la timpánica) mediante dos membranas: una que recibe el nombre de membrana Reissner, que se separa de la escala superior y cuya función es la de mantener la endolinfa en la rampa media; y otra que se llama membrana basilar, que hace lo mismo de la escala inferior y que es la responsable de la respuesta de frecuencia del oído humano.

En el interior de la cóclea se encuentra el órgano de Corti, que es el encargado del sentido de la audición. En él se lleva a cabo el proceso de transducción de las vibraciones en impulsos nerviosos; es decir, el de transformar la energía mecánica de las ondas sonoras en energía eléctrica. Por tanto, cumple una función muy importante como fonorreceptor. Podríamos definir a la clócea como el responsable de que el cerebro procese todos los sonidos que llegan desde el exterior a través del canal auditivo.


oido interno

El nervio auditivo o vestibulococlear

Este nervio se compone de dos estructuras: del nervio coclear y del nervio vestibular. Su función consiste en transmitir la información del sonido y también la información relacionada con el equilibrio, hasta el sistema nervioso central. El nervio auditivo o vestibulococlear es la última estructura no solo del oído interno, sino también de todo el oído. Y también es el nexo de unión entre este sentido y el sistema nervioso, que se encarga de transmitir dicha información al cerebro.


Sin cualquiera de las estructuras, órganos o huesecillos que conforman el oído externo, el oído medio o el oído interno, no podríamos procesar la información sonora; por tanto, no podríamos oír. El trabajo que realizan entre todos ellos es de vital importancia. ¡Y lo más asombroso es que todo este proceso se lleva a cabo en apenas una fracción de segundo!